La Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Punta del Hidalgo se localiza en el noreste de la isla de Tenerife, dentro del municipio de San Cristóbal de La Laguna. Construida en la década de los años ochenta, la instalación fue concebida para el tratamiento de las aguas residuales urbanas procedentes de los núcleos de Bajamar y Punta del Hidalgo. La infraestructura es propiedad del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna y su explotación y mantenimiento corresponden a la empresa mixta municipal TEIDAGUA, S.A.
En la actualidad, la planta trata un caudal medio aproximado de 720 m3/día, equivalente a unos 250.000 m3/año, prestando servicio a una población estacional de unos 5.200 habitantes equivalentes (h.e.), cifra que durante los periodos estivales puede superar los 7.000 h.e. Las previsiones demográficas para los próximos años apuntan a un crecimiento significativo de la población en la zona, estimado en torno al 38 % en un horizonte de cinco años. Aunque el ámbito presenta un claro predominio del sector servicios y turístico, la actividad agrícola mantiene un peso relevante, destacando principalmente los cultivos de plátano y papaya.
En este contexto, y considerando tanto el potencial de reutilización futura del agua depurada para el riego agrícola como la necesidad de adaptar la instalación a los requisitos establecidos en la Directiva (UE) 2024/3019, en septiembre de 2022 TEIDAGUA, S.A. encargó la redacción de un proyecto básico para la remodelación de la planta, denominado Proyecto para la reutilización en el riego agrícola del agua regenerada de la EDAR de Punta del Hidalgo.
La EDAR, diseñada con tecnología propia de los años ochenta, trataba las aguas residuales y vertía el efluente depurado a medio receptor. Este esquema resultaba insuficiente para garantizar la calidad necesaria del efluente de cara a su reutilización agrícola y para afrontar las futuras demandas de capacidad. Uno de los principales hitos del proyecto de remodelación fue la mejora del tratamiento del agua con el objetivo de asegurar su idoneidad para el riego agrícola. Para ello, se proyectó la sustitución del sistema existente por un sistema de microfiltración mediante dos líneas de membranas permeables. Esta tecnología permite obtener un agua regenerada de alta calidad, adecuada para su reutilización, y al mismo tiempo incrementar la capacidad de tratamiento de la planta. Con esta actuación se prevé garantizar el correcto tratamiento de la totalidad de los caudales de entrada a la EDAR, actualmente del orden de 720 m3/día, así como de los caudales futuros previstos, que se estima superarán los 1.200 m3/día en un horizonte de 20 años. El planteamiento final configura una instalación con vertido cero, en la que la totalidad de los efluentes tratados podrán ser regenerados y reutilizados.
La ejecución del proyecto se planteó de forma progresiva. A finales de 2022 se materializó una primera fase mediante la firma de un convenio con el proyecto de la Fundación Coca-Cola para la recuperación de la huella hídrica, que permitió la instalación de una primera línea de membranas de ultrafiltración. La ejecución de las obras supuso un importante reto técnico, al realizarse sin interrumpir la operativa de la planta y garantizando en todo momento la adecuada depuración de las aguas residuales.
De manera paralela, se proyectaron las infraestructuras necesarias de distribución y las acometidas para posibilitar el suministro de agua regenerada a los regantes de la zona. Estas actuaciones resultan imprescindibles para hacer efectivo el aprovechamiento agrícola del recurso.
En mayo de 2023 se completó la financiación del proyecto gracias a la concesión de una subvención procedente de los fondos Next Generation para Reservas de la Biosfera, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, por un importe de 1.799.077,95 €. Esta aportación permitió integrar el conjunto de actuaciones previstas y añadir un tratamiento final de desalinización al agua regenerada, con el objetivo de garantizar la máxima calidad para su uso agrícola. Las obras de modernización de la EDAR finalizaron en 2025.
Con la configuración adoptada, la EDAR Punta del Hidalgo se consolida como una biofactoría capaz de regenerar y reutilizar el 100 % del agua tratada actualmente estimado en unos 250.000 m3/año, destinándolo prioritariamente al riego agrícola. En total, una veintena de agricultores y más de 90 hectáreas de superficie agrícola de la comarca se beneficiarán de este nuevo recurso hídrico. La capacidad instalada permite cubrir las previsiones de crecimiento demográfico y de generación de aguas residuales para esta zona del municipio durante los próximos 20 años.
La calidad del agua regenerada se garantiza mediante un tratamiento final de desalinización por ósmosis inversa, que permite reducir la conductividad hasta rangos comprendidos entre 700 y 800 µS/cm, lo que la hace especialmente adecuada para el riego por su baja salinidad y elevada estabilidad. Adicionalmente, el agua regenerada aporta nutrientes y micronutrientes aprovechables por los cultivos, favoreciendo una agricultura más sostenible y permitiendo reducir el consumo de fertilizantes químicos y los costes asociados.
Desde el punto de vista ambiental, la futura reutilización del agua regenerada en la EDAR de Punta del Hidalgo contribuirá de forma directa a la recuperación de los acuíferos, al reducir su sobreexplotación y minimizar el riesgo de salinización por intrusión marina. Asimismo, el sistema de ultrafiltración implantado presenta capacidad para la retención de microplásticos, reforzando el carácter innovador y ambientalmente responsable de la actuación.