Jesús Pérez: “El consumidor ya no solo elige alimentos, también elige packaging”
Cluster de Innovación en Envase y Embalaje
21 de junio, 2026
El packaging se ha convertido en una herramienta fundamental para responder a algunos de los grandes desafíos actuales de las industrias
Esto Le Interesa
Cómo mejorar ventas con email marketing en empresas alimentarias
CharcutExpo 2026 proyecta la excelencia de la charcutería española
El producto del mar local revive la cocina tradicional barcelonesa
Jesús Pérez
Director del Cluster de Innovación en Envase y Embalaje
Guerras, tensiones geopolíticas, problemas logísticos, cambios regulatorios o fluctuaciones en las materias primas forman ya parte del contexto habitual en el que operan las empresas. Y, en medio de todo ello, hay sectores que, aunque muchas veces pasan desapercibidos, resultan esenciales para garantizar que la economía siga funcionando con normalidad.
Uno de ellos es el sector del envase y embalaje.
Porque detrás de cada alimento que llega en condiciones óptimas a un supermercado, detrás de cada producto que mantiene su seguridad, su conservación o su trazabilidad, existe una industria que trabaja para que toda la cadena funcione. Una industria que conecta producción, logística, distribución, sostenibilidad e innovación. Sin duda, hablar de packaging es hablar directamente de competitividad empresarial y de seguridad.
Probablemente esa sea una de las cuestiones más importantes que debemos entender como sociedad: el envase ya no es únicamente un soporte o un recipiente. El packaging se ha convertido en una herramienta fundamental para responder a algunos de los grandes desafíos actuales de las industrias.
El envase protege los productos, alarga su vida útil, reduce desperdicios, optimiza transportes, facilita la trazabilidad y mejora la eficiencia logística. En el ámbito alimentario, además, resulta clave para garantizar que los productos lleguen al consumidor en condiciones óptimas de calidad y seguridad.
Pero el papel del packaging va mucho más allá de esa funcionalidad. También refleja la transformación que está viviendo el consumo y la propia industria alimentaria. El consumidor demanda soluciones más sostenibles, más atractivas visualmente, más información sobre lo que consume y formatos adaptados a nuevos hábitos de vida. El packaging se ha convertido en una herramienta de comunicación, diferenciación y confianza dentro de la industria alimentaria. El consumidor ya no solo elige alimentos, también elige packaging.
Y eso obliga al sector del envase y embalaje a innovar constantemente. Esta transformación, además, se produce en un contexto especialmente complejo, marcado por una creciente inestabilidad internacional que está impactando directamente sobre las empresas. Las tensiones en las materias primas, el incremento de los costes energéticos, las dificultades logísticas o la incertidumbre regulatoria afectan de forma directa a la producción, a la planificación y a la competitividad empresarial.
A esto se suma la atención que la industria alimentaria está prestando a la nueva reglamentación europea de envases y residuos de envases (PPWR), que entra en vigor a principios de agosto y que incluye un apartado específico sobre declaraciones de conformidad (DoC) para envases en contacto con alimentos. Este requisito legal y de los sistemas de seguridad alimentaria obliga a que cada eslabón de la cadena se responsabilice del cumplimiento del producto y facilite la información necesaria al siguiente eslabón, garantizando así que los envases utilizados cumplen con la normativa y no comprometen la seguridad alimentaria.
Además, vivimos en un entorno donde las decisiones deben tomarse cada vez más rápido. En este escenario, la información se ha convertido en una pieza imprescindible. Información para anticiparse, para interpretar tendencias, para entender cómo puede afectar una nueva normativa al diseño de un envase o cómo impactan los costes energéticos en la producción y en los márgenes empresariales.
Pero la realidad es que ninguna empresa puede afrontar sola todos estos cambios.
Justo ahí es donde cobra sentido el papel de las organizaciones que ayudan a conectar conocimiento, empresas y capacidades. En este punto es donde el Cluster de Innovación en Envase y Embalaje ha consolidado una posición cada vez más relevante dentro de la industria.
Actualmente, el Cluster reúne ya a 111 empresas asociadas, que representan el 63 % de la facturación total del sector en la Comunitat Valenciana. En conjunto, estas compañías superan los 3.600 millones de euros de volumen de negocio y generan más de 9.000 empleos directos.
Son cifras que ponen sobre la mesa la consolidación de una red empresarial que se ha convertido en un verdadero punto de conexión para toda la cadena de valor del packaging. Porque una de las grandes virtudes del Cluster es esa capacidad de integrar perfiles muy distintos dentro de un mismo ecosistema: empresas de materias primas y componentes, maquinaria y tecnología, plástico, papel y cartón, soluciones especializadas, logística, marcas, usuarios finales, centros tecnológicos y red experta.
Esto es clave en un momento donde todo está interrelacionado. Lo vemos claramente en situaciones recientes. Cuando suben los costes energéticos, aumentan los costes de producción y transporte. Cuando se tensionan las materias primas, se alteran los plazos, la planificación y los precios finales de los productos. Cuando cambian las regulaciones europeas, las empresas deben adaptar materiales, procesos e inversiones.
Todo afecta, de un modo o de otro, a toda la cadena de valor. Y en alimentación, cualquier cambio tiene un impacto directo sobre la producción, la conservación, la distribución y el consumo. Por eso, la conexión ya no es un valor añadido, es una necesidad. Desde el Cluster de Envase trabajamos para facilitar esa conexión. Para generar espacios donde las empresas puedan compartir información útil, detectar oportunidades, anticiparse a los cambios y construir soluciones conjuntas.
Porque la competitividad ya no depende únicamente de lo que cada empresa haga de forma individual. También depende de la capacidad colectiva del sector para adaptarse, colaborar e innovar. Esta visión se traduce en acciones concretas. En el último año hemos impulsado más de una treintena de actividades al año entre talleres, encuentros empresariales, desayunos sectoriales, diálogos especializados y espacios de networking. También contamos con una comunidad de más de 1000 profesionales conectados y hemos promovido numerosos proyectos de innovación colaborativa en los últimos años.
Cada una de estas iniciativas responde a la idea de que ayudar a las empresas a interpretar mejor el contexto y tomar decisiones con más criterio. Todo ello exige inversión, conocimiento compartido y colaboración. La innovación ya no puede entenderse únicamente desde el desarrollo tecnológico. También implica capacidad de adaptación, visión estratégica y conexión entre todos los agentes implicados. Por eso, uno de los grandes retos que tenemos por delante es seguir fortaleciendo el ecosistema del packaging desde una perspectiva transversal.
Necesitamos más colaboración entre industria, universidades, centros tecnológicos y administraciones. Necesitamos compartir más conocimiento y generar más espacios de diálogo. Necesitamos hacerlo desde una visión práctica y cercana a la realidad empresarial. Porque muchas veces los grandes desafíos del sector no se resuelven únicamente desde la teoría, sino desde la experiencia compartida.
Asimismo, queremos reivindicar la importancia de seguir apostando por el talento. La transformación del packaging exige nuevos perfiles profesionales capaces de entender tecnología, sostenibilidad, diseño, normativa y mercado de forma transversal. Resulta más necesario que nunca conectar industria y conocimiento para garantizar que las empresas sigan siendo competitivas en los próximos años.
En esta línea, iniciativas como nuestros Premios Nacionales de Diseño y Sostenibilidad de Envase y Embalaje adquieren un papel especialmente relevante. Estos premios permiten conectar a empresas líderes del sector con estudiantes de universidades y escuelas de diseño de toda España para resolver retos reales de packaging vinculados con sostenibilidad, innovación y nuevos hábitos de consumo.
Debemos tener claro que el futuro del sector también depende de nuestra capacidad para atraer talento joven, impulsar nuevas ideas y generar espacios donde la innovación pueda convertirse en soluciones reales para la industria. Asimismo, este tipo de iniciativas reflejan algo muy importante, que es que el packaging ya no puede entenderse solo desde una perspectiva industrial. Hoy también es diseño, experiencia de usuario, sostenibilidad, comunicación, tecnología y estrategia de marca.
Los próximos años exigirán más circularidad, más eficiencia energética, más digitalización y más capacidad de adaptación. Pero también abrirán oportunidades muy importantes para aquellas empresas capaces de anticiparse y colaborar.
En este sentido, el sector del packaging ha demostrado históricamente una enorme capacidad para reinventarse. Lo hizo durante las crisis logísticas globales, lo hizo durante los momentos de máxima tensión energética y lo está haciendo ahora frente a los nuevos retos regulatorios y medioambientales.
Porque hablamos de una industria innovadora, resiliente y con una capacidad extraordinaria para adaptarse a las necesidades de cada momento. Sin embargo, todavía existe cierto desconocimiento sobre la importancia real del packaging dentro de la cadena de valor y del conjunto de la economía.
Muchas veces solo hablamos del envase cuando aparece un problema, una regulación o un debate sobre materiales. Pero pocas veces ponemos en valor todo lo que hace posible.
No obstante, la realidad es que, cuando el packaging funciona, funciona también gran parte de la cadena de valor. Funciona la conservación de los productos, la logística, la distribución, la seguridad y la experiencia del consumidor. Por eso resulta tan importante seguir visibilizando el trabajo de este sector y generar espacios que permitan a las empresas compartir conocimiento, generar innovación y afrontar juntas los desafíos.
Desde el Cluster de Innovación en Envase y Embalaje queremos seguir siendo un espacio útil, cercano y estratégico para las empresas. Un lugar donde compartir información, impulsar alianzas, conectar talento y convertir la incertidumbre en oportunidades de transformación.
Más noticias de Opinión
Destacadas
Te Recomendamos
Suscripción a 10 números consecutivos de la Revista Alimentaria desde la fecha de la suscripción
Más información
Legalimentaria
Base de datos de legislación alimentaria europea, española y comunidades autonómicas



