Para la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE), el año 2025 será un año clave para el sector. Los desafíos, tanto regulatorios como comerciales, exigirán que los productores y exportadores se adapten de manera ágil a un panorama global cada vez más complejo y cambiante, para evitar perder competitividad y posiciones en el ranking mundial de países exportadores que lidera.
Para mantener ese liderazgo, uno de los principales desafíos será la apertura de nuevos mercados y consolidar la penetración en otros de reciente apertura.
El sector cuenta con la ventaja que otorga la experiencia, así como su enorme capacidad de adaptación y resiliencia. A ello se suma la excelente imagen que se proyecta fuera de nuestras fronteras por la calidad de los productos que se exportan.
Un binomio que le ha permitido consolidar una presencia internacional destacada a lo largo de los años, exportando actualmente a más de 120 países.
En los últimos cinco años (de 2019 a 2024, de enero a noviembre) prácticamente todos los grandes capítulos de las exportaciones han reportado resultados de absoluto liderazgo.
Países como EE. UU., Filipinas y Canadá han realizado recientemente auditorías a establecimientos españoles con el objetivo de abrir sus mercados a la carne de ovino, mientras que Venezuela, Indonesia y China han llevado a cabo inspecciones para ampliar el número de plantas autorizadas para la exportación de carne de porcino.
Todas estas exigentes y estrictas evaluaciones han arrojado resultados preliminares positivos, quedando ahora a la espera de la decisión final por parte de las autoridades de cada país, demostrando una vez más una de las grandes fortalezas del sector, como son sus sistemas de trazabilidad, sostenibilidad, bienestar animal y calidad y seguridad alimentaria.
En el caso de Venezuela ya contamos con la conformidad definitiva de las autoridades del país y la correspondiente autorización a todas las plantas visitadas.
En el horizonte, también, la próxima reapertura del procedimiento para nuevas autorizaciones de plantas de porcino para Corea del Sur, la apertura de una nueva ventana de autorizaciones de establecimientos para México, la consolidación de exportaciones de ovino, caprino y vacuno en Marruecos y, más a largo plazo, las oportunidades de la carne de cerdo en Australia.
EL DESAFÍO DE LAS REGULACIONES SANITARIAS Y LAS POSIBLES RESTRICCIONES LIGADAS A LA SANIDAD ANIMAL
El avance de la Peste Porcina Africana en Europa o la reciente detección de un foco de Fiebre Aftosa en Alemania nos recuerdan la necesidad de no bajar la guardia, así como de evitar intercambios comerciales con las zonas afectadas en Europa, poniendo especial atención en las más estrictas medidas de bioseguridad a lo largo de toda la cadena de producción.
CARA Y CRUZ DE LAS TENSIONES GEOPOLÍTICAS Y COMERCIALES
Por su parte, el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha reavivado las tensiones de un comercio global marcado desde hace tiempo por la volatilidad y la incertidumbre.
El director general de ANICE, Giuseppe Aloisio, explica: “En los últimos años, España ha cedido terreno en mercados clave para el porcino como China, frente a competidores como EE.UU. y Brasil. El precio de la carne de cerdo en la UE (y en España) ha estado en máximos históricos y para un producto commoditie como la carne, se provocan desplazamientos interesados de las preferencias de los mercados, debido al precio. Sin embargo, la imposición de aranceles estadounidenses a los productos de China (y la incógnita de su reacción) podría remover el tablero y favorecer la recuperación de posiciones perdidas por las empresas españolas con el gigante asiático en los últimos años. Con un arancel a la carne americana, la carne española volvería a ser competitiva y China no podrá prescindir de sus importaciones de porcino, porque no es capaz de abastecer la demanda nacional con su producción”.
“China ya ha anunciado aranceles en las importaciones de carbón y gas licuado procedentes de EE. UU. y se desconoce si este es un primer movimiento que pueda afectar a otros productos”.
“Tampoco se conoce el devenir de la investigación por dumping al porcino europeo iniciada por China en junio del año pasado, que ahora podría frenar por la necesidad de importar y habrá que estar preparados y el sector cárnico español lo está, por si se produjera esa carambola geopolítica favorable a nuestros intereses”.
En consecuencia, el sector porcino español deberá mantenerse en alerta y ver qué sucede para adaptarse a un escenario cambiante.