Jornada Legalimentaria: "IFS versión 7: cómo se aterriza y planes de futuro"

Revista Alimentaria

5 de febrero, 2021


Los cambios y actualizaciones de la certificación IFS en su nueva versión: versión 7, han sido el tema protagonista de la jornada organizada esta mañana por Legalimentaria, base de datos de legislación alimentaria europea, española y autonómica, con la colaboración de CNTA. El objetivo del webinar ha sido aclarar las dudas sobre dichas actualizaciones y cómo deben afrontarlas las empresas agroalimentarias que a partir del 1 de julio deberán aplicar los cambios de forma obligatoria.

Durante la jornada, han estado presentes el Director de Revista Alimentaria, Fernando Martínez; Iván Ludeña, Director – Consultor Técnico de ILUQUALITY; y Cristina Garrido, Responsable de Seguridad Alimentaria de CNTA.

Dividida en seis bloques, la jornada ha comenzado adelantando cuáles son algunas de las actualizaciones que tiene la última versión de IFS. Por ejemplo, las auditorías no anunciadas o los tiempos de auditorías, que a partir de ahora serán del 50% del tiempo en la planta; o la incorporación de pequeños detalles como el análisis causa-raíz, que ya venía aplicándose en países como Estados Unidos.

 

La cultura de inocuidad alimentaria

A este bloque le han dedicado una gran parte del tiempo por su importancia en el sector. Según destacaba Ludeña, la implementación de esta cultura en el día a día ayuda a facilitar las buenas prácticas de las empresas.

Por su parte, Cristina Garrido resaltaba la importancia de asentar en los operarios de las empresas la normativa alimentaria. Para ello, resaltaba que hay que desterrar las técnicas de siempre e implementar nuevas más dinámicas. “Para un operario que lleva más de quince años ejerciendo, la formación en aula es algo poco motivador. Desde CNTA proponemos distintas técnicas más llamativas que logran una mayor atención y mejor aprendizaje de las actualizaciones”.

Iván Ludeña señalaba que es un tema que cada vez tiene mayor protagonismo: “Debemos concienciar desde la parte práctica y no teórica. Además hay que desmitificar la cultura de inocuidad. Una manera de implantar esta cultura puede ser a través de la comunicación interna y externa”.

 

Nueva puntuación e informes de auditoría

La actualización en la nueva forma de puntuación ha sido el segundo bloque a tratar. Cristina Garrido destacaba que la gran diferencia es que la puntuación ha disminuido. Es decir, lo que antes era un 15 ahora es un 5. “Con esta nueva forma de puntuar, la certificación busca que las empresas que de verdad estén en un nivel avanzado sea porque cuentan con un nivel superior de verdad”. Por otra parte, los puntos de atención, las B, ya no necesitarán plan de acción, igual que las A, una gran ventaja que ha cambiado y antes no estaba.

En la misma línea, Ludeña afirmaba: “Ahora mismo hay dudas sobre el nuevo modo de evidenciar los cambios realizados sobre las disconformidades que encuentre el auditor. Serán necesarias pruebas contundentes con envíos que identifiquen los cambios corregidos”.

 

Auditorías no anunciadas

Estas auditorías son uno de los grandes cambios de la nueva versión. Explicaba Cristina Garrido que se mantienen los ciclos de auditorías de tres años: el cambio está en que una de las tres auditorías que toquen, será no anunciada. Las organizaciones pueden elegir en qué año quieren recibir la auditoría no anunciada, por lo que de momento, el 'no anunciada' puede ir entre comillas. También se permiten tres periodos de bloqueo con diez días máximo para que no se realicen en dichas fechas las auditorías.

La duda de muchas empresas es qué ocurriría al poder cerrar el paso a recibirlas, a lo que Garrido ha respondido que el auditor indicaría como suspenso de auditoría en la plataforma. “El certificado quedaría suspendido”, añadía Ludeña.

“Estas auditorías las realiza la certificación para demostrar que sus empresas están tan preparadas que no tienen problema de recibirlas en ningún momento”, explicaba Garrido. “Las grandes empresas ya tienen implantado este tipo de auditorías desde hace años para demostrar que las cosas se hacen bien día a día”, añadía.

 

Subcontrataciones

En la nueva versión, Cristina Garrido comunicaba que más que añadir, lo que han hecho es aclarar tres conceptos: producto comercializado, producto totalmente subcontratado y parcialmente subcontratado. Luego, ha clarificado cuáles pertenecen a cada tipo para que las empresas conozcan cuáles deben estar bajo la certificación IFS Food.

“La mayor duda que suele surgir con las subcontrataciones son con el transporte. Hay casos en lo que la certificación se comienza a introducir”, incluía Ludeña.

“Se ha introducido un matiz: las que realizan el transporte con servicios de paquetería, deben asegurar el mantenimiento de las condiciones idóneas en caso de surgir algún problema con el transporte”, señalaba Cristina Garrido.